Programa Valora: Una apuesta por la convivencia y mejora del alumnado

Por José Antonio Morales

Si nos preguntan ¿Para qué sirven la escuela de primaria y secundaria, para enseñar o para educar?, la respuesta suele ser variada. Hay quien tiene claro que los padres educan y los maestros y profesores enseñan contenidos. También hay quien apuesta por una enseñanza que moldee en valores a nuestros hijos, o quien piensa lo contrario. Lo que es evidente es que los niños y adolescentes se encuentran en los centros educativos un ambiente social diferente del de su casa o del de otros espacios de encuentro. En la escuela se relacionan durante horas todos con todos, cada alumno y alumna, con su forma de ser, se muestra de diferente modo, con propósitos o resultados positivos o negativos. Cada mañana, desde que se acerca un alumno al centro educativo, comienza una dinámica de gestos, miradas, palabras en forma de saludos o conversaciones, roces, etc. que llevan a establecer unos roles sociales más o menos definidos. Esa relación es inevitable y a la vez necesaria, por lo que no cabe duda de que el centro educativo es el espacio ideal y necesario donde encauzar de manera positiva los patrones de conducta para un desarrollo correcto de los más jóvenes, hacía sí mismos y hacia los demás, siempre con el apoyo de sus familias.

El IES Alonso Cano de Dúrcal se ha convertido en un centro de referencia en cuanto a la sensibilidad hacia las relaciones sociales entre su alumnado. Después de varias experiencias directas con estudiantes de Enseñanza Secundaria Obligatoria y de detectar ciertos patrones de conducta, el Equipo Directivo, con Isabel Romero (directora) y Carmen Ortega (jefe de estudios),  junto con la orientadora Araceli Bueno detectaron la necesidad de realizar una propuesta que sirviera de apoyo al correcto desarrollo de los más jóvenes. Estas docentes comprometidas y profesionales, actuando incluso como si sus alumnos fuesen sus propios hijos, se encargan de impulsar un ambiente de convivencia positiva que facilite la enseñanza y el bienestar del alumnado, lo que lleva a una mejora de resultados académicos individuales y del conjunto del alumnado.

Según Araceli: “la adolescencia se caracteriza por ser una etapa en la que se producen un cúmulo de cambios a nivel físico, psicológico y emocional. Dichas transformaciones se producen de manera natural, pero es posible que acarreen una serie de conductas no deseadas, llegando incluso a afectar negativamente no sólo al propio adolescente en su ámbito personal y académico, sino a todo su entorno. De hecho, es bastante común que las notas, en este periodo, se vean afectadas, y/o surjan conflictos tanto en el ámbito familiar como en la institución educativa. Por lo que es crucial, para que nuestros jóvenes se desarrollen de una forma correcta en esta etapa tan convulsa, aportar medidas en los centros educativos que favorezcan a este crecimiento íntegro. Por ello se propuso el proyecto VALORA”. Este proyecto fue impulsado en el año 2016 por Andrea Pérez Briones, una estudiante del grado de Pedagogía de la Universidad de Granada que tuvo la oportunidad de realizar sus prácticas en el IES Alonso Cano. La financiación se realiza de forma compartida, por el AMPA “Los Jinatares” con fondos propios gracias a las cuotas de las familias, así como de otras fuentes que se preocupa su directiva de conseguir, y también  de los propios recursos económicos del instituto.

Araceli Bueno destaca que este programa consiste en acompañar al alumnado a un nivel más personal, con el fin de ayudar al menor a gestionar de manera más efectiva sus emociones, y así, por una parte reducir el número de partes y expulsiones por conducta disruptiva en su caso, y por otra, favorecer el desarrollo socioemocional del alumnado que más lo necesita. Para ello se realizan sesiones individualizadas en las que el alumnado propuesto por el Equipo Directivo en coordinación con el Departamento de Orientación y los/as tutores/as, tiene la oportunidad de tratar asuntos que le inquietan y que le impiden avanzar de una manera saludable. Cuando el equipo que impulsa el programa ha analizado la situación del alumnado,  propone una serie de medidas (charlas, actividades,…) que ayudan a reflexionar al alumnado sobre su comportamiento y también a entender mejor el mundo que les rodea. En esas actividades interviene Isabel Molina Melguizo (personal externo), experta en tratamiento de la conducta de los menores,  dotando de mayores habilidades sociales, aumentando el autoconocimiento y autocontrol, así como en una mejora de la gestión de las emociones.

José Antonio Morales: ¿VALORA es un proyecto exclusivo de este centro?

Araceli: Existen otros centros, cada vez más, que están apostando por la implantación de diversas medidas en este sentido, pero cada instituto, dependiendo de sus propias particularidades, enfoca la respuesta psico-emocional de diversas maneras.

J.A.: ¿Por qué Valora? ¿Qué sentido, fin, objetivos busca esta denominación para el programa?

A.: Es muy importante que el alumno llegue a comprender los valores que tiene como persona. Cuando un alumno conoce su propia valía, tiene más probabilidades de tener más autoestima y esto ayuda al alumno a saber gestionar mejor sus emociones, por lo que será más sencillo entender sus responsabilidades y obligaciones en el centro, disminuyendo así una conducta disruptiva.

J.A.: ¿Cómo se plasma a nivel organizativo dentro del abanico de asignaturas que ocupan el horario escolar?

A.: Una vez que el alumnado es seleccionado y tanto ellos como su familia dan su conformidad a través del Departamento de Orientación, Jefatura de Estudios establece el horario en el que serán atendidos, intentado que interfiera lo menos posible con su desarrollo académico, para ello se informa al profesorado afectado y se acuerda con el alumnado. Este curso, además, se han implementado diversos talleres sobre autoestima para alumnado de la ESO, que se han organizado para dar respuesta a la demanda que los/as tutores/as planteaban en las reuniones de coordinación con la orientadora, llegando así, a un mayor número de alumnado. El horario en el que se desarrolla el Programa viene determinado por la disponibilidad de la persona externa que lleva a cabo la actuación con el alumnado.

J.A.: ¿Cómo lo percibe el alumnado implicado, y el resto de alumnado y la comunidad educativa?

A.: Creemos que de forma muy positiva, dada la aceptación del mismo, así como su alta demanda. El alumnado se muestra altamente receptivo a asistir al mismo y las familias agradecidas por contar con este recurso, al igual que tutores, equipos docentes, Departamento de Orientación y Equipo Directivo, que ven una respuesta a las necesidades detectadas en el alumnado.

ENLACES DE INTERÉS

SITIOS WEB DE COLABORADORES

 

 Fabienne Fortunio

 Directora, Digital Media

 Specialist & Writer

 

 Miguel López Hurtado

 Pintor, Escultor, Diseñador

 y Maquetador del periódico

 

 Paco López Martín

 Escritor e Inventor de

 Juegos

 

 

 Eduardo M. Ortega

 Escritor

 

 

 Isidoro Villena Villena

 Redactor

 

 Miguel Vidal

 Periodista

 

 

Gabriel Padial

 Colaborador

Historias de nuestra historia:

Expresiones populares

Antonio Villena Muñoz

¡Eh qué poyas¡ Exclamación muy repetida en nuestro pueblo y recurrida por aquellos que quieren expresar que ya conocían la noticia que querían darle como novedad. Y no es de ahora, se usaba desde muy antiguo. Os lo cuento. Hace más de 500 años había en nuestra Villa varios “hornos de cocer pan” (así los llamaban entonces). Uno de ellos era mitad de la Iglesia y mitad de los moriscos,, lo cual demuestra la buena convivencia de antaño. Pues bien, como no todo el mundo podría pagar con dinero la cochura de la masa de pan que traían de sus casas le daban al hornero dos libras de la misma.: Se denominaba “La poya”. Seguramente el panadero se quejaría y creció un dicho popular: Esto es como en el horno del Padul, mucho ruido y poca poya; correspondiente al refrán castellano “Mucho ruido y pocas nueces ”.Fijaos si se extendería esta expresión que, al poeta cordobés Luis de Góngora y Argote en el siglo XVII le llamó la atención este vocablo y lo mienta en los versos de su obra “El Doctor Carlino” cuando dice:

¿o conferencias en juntas,

Que al horno son del Padul,

Poca poya y muchas voces,

Sombrerazo y mientes tú?

Hace algún tiempo, y cambiando de tercio, un paduleño me contó que su padre, cuando hacía de pequeño alguna barrabasada le decía: Estás más equivocado que Chipola. El no lo entendió entonces; fue cuando leyó mi libro “Nuestra habla” años después cuando lo comprendió. Chipola era un bandolero famoso que recorría la parte Sur de la provincia de Granada haciendo de las suyas. En Motril, para hacerse notar, lanzó al vuelo las campanas de la iglesia. Aquí, en nuestro pueblo le sucedió lo siguiente con una mujer llamada Lorenza. Esta era una mujer muy criticona (un refrán nuestro dice:”Eres más chismosa que la Lorenza”). Iba una noche por el Olivarillo y tropezó y tropezó con Chipola que bajaba al pueblo para buscar provisiones. Este le dijo: Lorenza, como digas que me has visto te corto el cuello. Cómo sería de terrible que, a los pocos días bajó de nuevo al pueblo y le pregunto a su madre que si su hija había dicho algo que lo había visto. Le contestó que no; conservar el cuello era mejor que disfrutar chismorreando.

Referente a este terrible bandolero hemos heredado otra expresión: “Por la leche que te dieron”. Cuando entró en la rueda de la mala vida era perseguido por los Guardias y autoridades. En cierta ocasión se refugió para dormir en la Venta Tatarón que había en la carretera de la Cabra y que regentaba precisamente la mujer que le dio de mamar cuando niño. El marido, no obstante dio un chivatazo a las autoridades que fueron en su busca.. Sea como fuere, Chipiola sospechó algo y logró escapar del cerco que le tendieron. Al cabo de los días volvió furtivamente, cogió al hombre, lo ató extendido encima de una mesa y cuando se disponía a degollarlo como a un marrano, entro la mujer y le gritó: “!Chipiola, no lo hagas! ¡Por la leche que te dí!”, parece ser que hubo suerte.

 

Cambiamos de expresión. Hace ya anos, cuando alguien tenía mucha ropa que ponerse o era friolero y se superponía diversas prendas, se decía: “Tienes más chaquetas que Sardiguera”. Me contó una mujer que lo conoció en persona, que era el payaso de un circo que venía al Padul hace la tira de años. Lo montaban enfrente de las Cruces de la Glorieta, en la anchura donde tenía Pepillo “Herrador” su banco. En uno de los números presentado por Sardiguera se quitaba una gran cantidad de chalecos que llevaba puestos, unos encima de otros. Y, de este hecho se deriva el refrán.

Quiero terminar este artículo con un tema que abordaré en meses posteriores: Nuestros romancillos. En El Padul ha habido desde antiguo grandes rimadores de poesías y traeré a Hachero (conh aspirada) era el alcalde. En 1904 se compró el reloj de la torre de la Iglesia y que aún sigue funcionando; ya ha superado con creces la garantía de 20 años que le dio el constructor. Entonces un poeta anónimo escribió:

Los mocitos del PPadul

No saben usar reloj.

Por eso puso Hachero

Reloj de repetición

EL HUMOR DE ERNESTO

contador de visitas

  Directores: Fabienne y Vitaliano Fortunio  -  Tlfno. contacto y para contratar publicidad: 666 64 78 24