Historia de la vida privada:

El Valle de Lecrín dentro de cien años

Eduardo M. Ortega

Si nos adelantásemos cien años en el pronóstico de nuestra civilización de futuro, dentro de cien años en nuestro Valle, donde ya ninguno con casi toda probabilidad en un 90%, a pesar del avance de la medicina, estaremos presentes en ese año, el año 2120: podríamos contemplar algunos de los siguientes cambios a nuestro alrededor:

El coche eléctrico se ha impuesto, junto a otros vehículos con energía eco solar y atómica por batería de fisión nuclear, y los vehículos son multifuncionales, en tierra, anfibios y a veces también van por el aire, con un sistema parecido a los drones actuales pero más sofisticado, que reduce en parte la gravedad del vehículo propulsado. Todo está automatizado, y la agricultura tal y como hoy la conocemos casi no existe ya. La robotización de las tareas ha dado lugar a la civilización del ocio. Se trabaja una media de cuatro horas, y en algunos casos menos. La religión como la conocemos ha pasado a ser más personal, y la meditación y el yoga son asignaturas de educación en los nuevos institutos para mejorar la civilización.

La carne para ahorrar agua, se hace y consume en un 90% de productos vegetales, de proteínas sintetizadas. El cambio climático ha llevado a implantar paneles en las casas para transformar la humedad que recogen o retienen de madrugada, en agua. Las casas son bioclimáticas y están robotizadas. Hay un grave problema de fondo el sol calienta, de un 10%, a un 15 % más que hace 100 años, y podemos decir que a determinadas horas quema y hemos tenido que crear unos convectores de reducción de calor, y en la estación seca(Ya sólo hay verano o invierno), y a veces en horas de radiación más vertical y directa, hay que usar cremas o ropas especiales para no quemarse o sufrir algún daño, al igual que gafas especiales.

 

El paisaje del Valle en parte las zonas de regadío es casi tan verde como antes, pero el sol y la sequia van a hacer estragos. Se están estudiando nuevas plantas resistentes al calor y que viven con poca agua. La vida en pareja ha desaparecido en parte tal y como la conocemos, y mucha gente vive a modo de los chabonos amazónicos, como una tribu moderna, donde cada persona interactúa con quien quiere. La tasa de natalidad se redujo un 80 por cien en cuanto a la tasa de reposición de nacidos y su diferencia con muertos, de tal manera que se ha implantado para en parte mantenerla, la fabricación de niños probeta, y para ello se ha creado un instituto en favor de la estabilidad de la población y la próspera natalidad, dirigido por médicos y personal de salud. Parte de los hijos se hacen por encargo y no siempre viven en familia, a modo de los falansterios que en su día diseñase el socialista utópico Owen Fourier.

Los medicamentos se usan como un único polimedicamento adaptados a cada persona o paciente, y para sus patologías específicas. La comida se hace parte con bolsas y liofilizada y dietas especiales.

Pero la mayor noticia y sorprendente de todas es la aparición del tren bala, que ya en nuestra época se experimentaba en Australia, es un tren sostenido por un sistema electromagnético que viaja en unos túneles especiales a una velocidad media de 800 a 1000 Km, hora, y el puente de lata de Durcal se ha convertido adaptado al ingenio en una de sus prósperas estaciones. Tanto es así que el sistema de comunicaciones se ha revolucionado no ya a nivel digital sino cuántico, y ya empieza a hablarse del próximo paso que ya Julio Verne hiciera, los viajes en el espacio-tiempo, no claramente al pasado porque ello es fantasía, pero sí de un lugar a otro en el momento presente futuro. Ello será una revolución de toda la civilización, y tal vez la humanidad como la conocemos podría sufrir algún grave revés. Ya no se habla de ciencia a secas, sino de revolución cuántica, donde el elemento tiempo controlado por el hombre, nos lleve a lo que se ha denominado una quinta puerta o dimensión, entonces, nuestro Valle, Granada, España, el Planeta, serán un mero suceso y acontecimiento, en medio de una cadena de otros exoplanetas de lo que se ha dado en llamar el multi universo, dentro de nuestra galaxia, que a su vez pertenece a miles de exo universos, muy lejanos en el tiempo, en un perfil de un hiperespacio que para nosotros es meramente algo inabarcable para nuestra mente y vidas, en el probable punto omega de una cadena de sucesos del espacio tiempo.

 

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